Es imposible ser relevante en la vida de un joven o adolescente, intentando apelar primeramente a su lado racional, esto es porque su formación intelectual está en proceso. Pero su lado afectivo es fácil de conquistar, sobre todo en una época en la que la mayoría de las familias no brindan el apoyo emocional que un joven necesita para desarrollarse sanamente. Más que una actividad escolar, el docente debe buscar acercamiento con el alumno partiendo del área emocional, cuando ya ha ganado terreno, entonces será el momento de trabajar con la racionalidad, puesto que será alguien en quién el alumno confía, le prestará mayor atención y podrá asimilar la enseñanza que se le esté brindando.

No hay comentarios:
Publicar un comentario